¿por qué las mujeres no avanzan en sus carreras profesionales?

No soy muy propenso a hablar de género, primero porque es un terreno polémico y segundo porque tengo una concepción diferente a la establecida (como casi siempre con todo). No obstante, hace unas semanas una buena amiga me preguntó ¿por qué las mujeres no avanzan en sus carreras?, ¿por qué tengo miedo a promocionar?

Obviamente, como un buen amigo y el rey del salseo le pregunté más sobre el tema para conocer en profundidad dónde residía el quid de sus problemas.

He de decir que estoy rodeado de mujeres capaces, inteligentes e intuitivas con un sentido de la responsabilidad bastante fuera de lo común. Quizás a la gran mayoría no le interese saber qué es lo que impide a una ingeniera inteligente y trabajadora ambicionar con un puesto mayor pero quizás, con independencia de tu profesión te puedas sentir identificada.

Mujer en la treintena en una relación estable, un puesto de trabajo estable y, a diferencia de lo que ocurre con la mayoría de los hombres, ella siente el reloj biológico. No por el hecho de ser madre, sino por la realidad apremiante de los años que pasan y, con ellos, las posibilidades de ser madre.

Justo ahora, cuando sus carreras empiezan a despuntar es cuando el reloj biológico avisa. Y entonces, observan, y ven sus superiores (casi todos hombres) con horarios intempestivos y una realidad complicada. Pensarás, quizás, que para algo existen las guarderías o los familiares, pero no, no nos han educado para eso.

La triste realidad es que el estigma del género ataca a todos por igual. No es casualidad el índice de suicidios en hombres, algunos de ellos en paro o situación de desempleo. Nosotros también decepcionamos o eso creemos y por mucho que queramos cambiar, nos han educado para expresarnos poco, sentir menos, currar y currar y llevar sustento a nuestras familias. En el caso de las mujeres, todo lo contrario, la familia por encima de lo laboral. Y sí, podemos pretender mejorar la situación de un género u otro, pero la educación no es unidireccional. Es un cambio social que no entiende de hombres y mujeres sino de personas.

¿Por qué las mujeres no avanzan en sus carreras profesionales? Hay cien mil causas, la incompatibilidad de horarios, los techos de cristal dominados por hombres, pero hoy quiero hablaros de aquellas que no avanzan porque no se las ha educado para eso. Por ejemplo, porque entienden que su familia es la prioridad o porque les intimida la responsabilidad.

Es curioso porque el porcentaje de hombres que se plantean lo mismo es ínfimo, sí, claro que hay hombres que se plantean no seguir avanzando para disfrutar de sus familias, pero la triste realidad es que lo que se nos ha enseñado es que es un sacrificio que nosotros sí podemos realizar. Y lo que es más loco, es la propia mujer la que le anima a cogerlo, porque además de todas sus cualidades al menos a ellas, se les permite sentir.

Así que no, no hay igualdad, pero no solo por todo ese ruido que ponen a diario en las noticias en el que ni entro sino porque culturalmente se nos sigue impregnando con una serie de ideas sobre lo que corresponde a un hombre y qué a una mujer y por si fuera poco, también se nos ha educado emocionalmente para ello. Por eso, una mujer de este siglo, independiente y activa laboralmente sigue siendo, en parte, esclava de su educación y valores.

Por cierto, si eres como mi amiga, simplemente piensa en cuál sería tu decisión si fueras un hombre, si la respuesta cambia, coge ese trabajo y tira millas.

2 comentarios en “¿por qué las mujeres no avanzan en sus carreras profesionales?”

  1. Una perspectiva interesante la que has expuesto. Desafortunadamente, hay realidades ante las que no podemos cerrar los ojos. El peso de la maternidad sigue afectando más a la mujer. Todo ello tampoco quita que hayan mujeres inteligentes y capaces que sencillamente tienen otras aspiraciones vitales. A veces pienso que, hasta cierto punto, ese querer abrirnos camino está haciendo que las que no tienen aspiraciones como ser directivas estén mal miradas. Saludos!

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    • Totalmente de acuerdo Estefanía y muchísimas gracias por tu comentario. Al final, la libertad consiste en poder elegir y lo único que apunto en el post es que para que esa decisión sea libre no puede estar condicionada por los valores que nos han impuesto o la educación que nos han dado. Si no se da esa libertad, las no aspiraciones de las que hablas no son más que el reflejo de una sociedad que ha educado mal.
      No obstante, con el post no pretendo desprestigiar a aquellas mujeres que han decidido dedicarse a la familia, siempre me ha parecido que es el mayor acto de amor y generosidad.
      Un saludo

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